En esto cinco años, los Talleres Moda y Pueblo bajo la Dirección de Diego Ramírez, han ido consolidando una política de la escritura, un gesto que se instala con propiedad y fortaleza generando espacios comunes entre los jóvenes, chicos y chicas que necesitan unirse a otros en sus escrituras, o diluirse en lo colectivo para expresar sus afectos.
Diseñadora gráfica y editora. Publica “El cofre”, 1987, Ed. Caja Negra. “Cierta femenina oscuridad”, 1996; “Lóbulo” 1998 y “Objetos del silencio”, 2007 Cuarto Propio. “Hembros: novela Instalación” Galpón Victor Jara, 2004. “Desórdenes Mentales”, obra de teatro dirigida por Alejandro Trejo en 2006 “Objetos del silencio, secretos sexuales de infancia”, EMOOBY formato virtual para ebook, desde Madeira- Portugal 2011. 2012 “Dices miedo” y 2013 “El cofre” 3º edición, en Ceibo Ediciones.
Monday, November 05, 2012
Quinto aniversario de la Carnicería Punk. Colectivo de Arte, Moda y Pueblo por Eugenia Prado
En esto cinco años, los Talleres Moda y Pueblo bajo la Dirección de Diego Ramírez, han ido consolidando una política de la escritura, un gesto que se instala con propiedad y fortaleza generando espacios comunes entre los jóvenes, chicos y chicas que necesitan unirse a otros en sus escrituras, o diluirse en lo colectivo para expresar sus afectos.
Sunday, October 14, 2012
Presentación de Dramas Pobres de Claudia Rodríguez, militante y activista travesti
Cuando el cuerpo es el cuerpo lo que comunica, cuando el cuerpo es una marca sobre la ciudad. “Dramas Pobres” Fanzine de Claudia Rodríguez.
Un travesti parado en un esquina, prostituta o no, un travesti parado en un esquina, en cualquier momento del día, interrumpe los flujos de la normalidad perversa que habita la ciudad. Su imagen da miedo, insulta, provocando la mirada o el desdén de muchos de los habitantes de la falsa norma.
Aun cuando cada día nos parezcan más inútiles las categorías binarias de sexualidad, puesto que está claro –al menos para algunos–, que no somos lo uno o lo otro, hombres o mujeres, tampoco cadenas reproductivas que sustentan el modelo, sino quienes lo cuestionan y lo conflictuan. Un mosaico fluido de identidades.
En su crónica, “Marcha por la educación shilena”, Claudia Rodríguez apunta directo cuando describe su participación, junto a otras travestis, en una marcha en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile. Cito: “Si no supimos escribir cartas de amor, fue porque la educación no fue hecha para saber de todo el mundo”. Porque pese a la intensidad de un malestar generalizado frente a esta cultura neoliberal de lo horrible, a pesar de los movimientos sociales, las valiosas marchas de los estudiantes y de las extendidas redes sociales, aun existen cercos muy duros de correr para las ideas de este colectivo que define un “nosotros”, afectado y furioso por construir un universo más grande, o tal vez, más pequeño.
Si ponemos atención a las múltiples señales de esta máquina de acoples y desencajes que es el mundo. Si nos detenemos en el malestar frente a la violencia y el maltrato que opera sobre algunos cuerpos minoritarios, constatamos que sumando lo micro, las micropolíticas, las territorialidades es posible pensar un mundo menos peligroso y cruel. Cito: “Una no cree, una no se imagina que sin nuestro amor, el mundo sería más caro. Una no se imagina que el uso de nuestra piel es una fuerza laboral… Para las travestis reales, el estado no puede existir".
Pero antes, debemos reconocer la sistemática negación que se hace de los cuerpos diversos y que, contra la norma o a pesar de ella, existen en sus particularidades. Cito: “Ensuciarme de droga y aunque me duela la muela masticar chicle con sabor a mora y pensar en el este que se fue con mi plata. Enfermarme de rabia y perder la memoria y volver al departamento a pagar las cuentas, y comprar más maquillaje para tapar la pena de llevar a cuesta este misterio”. Debemos reconocernos ya no como sujetos incómodos sino como cuerpos-mentes-individuales que se suman al entramado. De lo contrario, seguiremos pegados en una repetición de tics aborrecibles, fascismos, clasismos, machismos que debieran ser desmantelados de los actuales imaginarios colectivos. Cito: “Debimos oír a los estudiantes discriminados por el modelo económico gritar insultos… –Maricón feo!!, como si la belleza legitimara algún derecho humano… –Maraco!! Como si las relaciones sexuales del estudiantado fueran implacablemente monógamas y reproductivas… Fuimos violentadas por dichos de estudiantes… que no hicieron más que reflejar su mundo imposible… inundados de inquisición, fascismo y clasismo”.
Hoy, en pleno siglo XXI, Claudia Rodríguez escribe desde la biografía, la crónica personal, la calle, construyendo rebeldías. Su lugar no permite medias tintas. No está separado, ni lejos del mundo. Desde sus propios excesos, sus desbordes, a través de palabras agudas, inteligentes y mordaces, ella es ese cuerpo/texto otra en el mundo. Un cuerpo que se instala como sujeto teatral.
Su estrategia es ese cuerpo/texto que circula y se extiende hacia otras, otros, travestis, homosexuales, mujeres, mujeres pobres, señalando su identidad y pertenencia a los géneros minoritarios. Cito: “Él se enamoró de mí por mi éxito en el mercado negro, por los animales muertos que vendo en trozos de cuero, carne y huesos. Yo la travesti, el peor de los negocios, me enamoré del peor de los atorrantes del cementerio”. Su cosmética no necesita explicación.
Pienso en “El lugar sin límites” de José Donoso. En la Manuela travesti, dueña del prostíbulo del pueblo El Olivo, y en la Japonesita, su hija. En las vidas de estas mujeres, que de manera cruda retrata la miseria de los pueblos olvidados y las precarias formas de ganarse la vida. Allí, el campo, los aislamientos, la violencia física y simbólica focalizada en el personaje travesti. Cito: “…Pancho se acercó para tratar de besarla y abrazarla riéndose a carcajadas de esta loca patuleca, de este maricón arrugado como una pasa, gritando que sí, mi alma, que ahora sí que iba a comenzar la fiesta de veras…” En esta novela corta, Donoso articula de manera magistral la figura del travesti, su devenir. Lo hace desde una actitud reservada, discreta, (sin olvidar que el libro se publicó en 1966). El lugar sin límites es una novela queer, fronteriza, recargada de imágenes, en que el autor configura un universo visual, híbrido y trasgresor que cuestiona las prácticas sexuales, construyendo hablas y vida (real) en sus personajes.
Dramas Pobres, atraviesa los paisajes cotidianos y/o marginales donde la precariedad y la pobreza dan sentido a su habla periférica. Su escritura es riesgosa, cruda, Claudia Rodríguez elabora, tuerce y a la vez nos conecta con espacios emocionales y de resistencia. El folletín, la cita, el melodrama, abundan. Su lengua filuda se apropia del lugar de lo horrible. Lo monstruoso es una clave, su estética y su poética. Cito: “…más monstruoso que la historia de mi cuerpo, que la entrada y salida de silicona y agujas de mi piel”.
Pienso en la niñez. En cuáles serían las vestimentas de Claudia, sus ropajes, buscando ser y estar con niños y niñas desde su género otro, sin pares. Cito: “Como siempre a la sombra… del seductor traje… de la Monroe… mi cuerpo subalterno… la copia de la copia”.
Pienso en las diversas formas de crueldad de los niños, en las expulsiones que te obligan a construir identidad. Su escritura brilla entre la ternura, la melancolía y la subversión. Cito: “Las primeras veces que besé, fue cuando jugué con mi vecino a las historias de amor. Fue un juego a escondidas. Un secreto mortal entre nosotros. Yo era su mujer y nos besamos como en las novelas de la Lupita Ferrer… hasta que la madre de él, horrorizada, me acuso de ser yo quien forzó a su hijo… y él por supuesto, nunca dijo que mi corazón era su juguete […] Santiago nos une y nos separa… Nunca nada fue igual en las mismas calles…”
¿Qué figura adoptar? ¿Cómo, la impostura de la voz? Cito: “Cuando vi morir a King Kong supe que era a mí a quien la industria estaba matando, no se puede ser tan grande, tan fea y vivir en el centro de la ciudad”. ¿Cuáles y cuántos serían los intentos que definen una estrategia? Cito: “Soy de esas locas Estuardas, que entre tantos amores y orgasmos no puede decir que vive, si cada cierto tiempo, no se pone en riesgo de muerte”.
Finalmente, ¿cómo se es recibida por los otros y el mundo como quisiéramos, con respeto, empatía, amor? Un temperamento, un ánimo, instala la diferencia. Cito: “Desde niña poseo una salud que esquiva la costumbre, que me hace desaparecer […] tiendo a repetir pensamientos y frases inconexas […] Santiago es más antiguo que todas nosotras”. Allí, me acoplo a su lengua punzante. Cito: “…Dicen que no se contar historias y desde que me diagnosticaron de incomprensible, enmudecieron la ciudad que llevo dentro… y es que no me alcanzan las letras unidas para decir que la ciudad se mueve”. En “Cartas de amor de una travesti a un rufián”, su habla es la lengua, el paladar sus cicatrices. Cito: “¡Ola po rusio rico! Espero que te acordí de mi, yo soy la del mote con guesillo. ¡Tení bonita sonrisa! Te escribo este papelito pa que te acordí que me dijiste que eari guena onda y que siempre pasabai por el carro… mira que me están cobrando a mí el consumo […] Alomejor me voi al campo a recoger flores. No volvai a venir gueón que no me gusta ver que llorai por culpa mia. Chaito no más con vo […] –Recibo todas las semanas tus mandados que me sirven harto y te lo agradezco Rusio. La cagaste pa ser buena gente con una. Mi mamá te lo agradece tanto. ¡Ya me falta menos! […] Sabí que el otro día fui al cementerio y le pase a dejar flores a tu mamá ¡porsiaca! No te pasí rollo”.
Pero ojo, Claudia Rodríguez no es una mujer ingenua, es militante subversiva, activista política, lectora y estudiante universitaria. Una fiera que a lo largo de más de dos décadas ha aprendido a defenderse y con ello situar las hablas colectivas de otras travestis “que no saben defenderse porque no saben leer ni escribir” un habla subalterna que produce marcas sobre otras con sus letras obscenas, no solo por lo sexual, sino por la carga apasionada y violenta que contienen sus textos. Claudia Rodríguez, travesti, se articula como una estrategia no solo poética y literaria que problematiza el acceso de las transexuales, las otras, al sistema del poder/saber, sino también performática y teatral.
Sus textos son de una belleza extraña, fusión de melodramas y de citas. En ellos habita la desilusión, el desencanto y una punzante ironía. Cito: “Una loca dijo; Ser travesti es ser degenerada como los hombres, estar dispuestas a todo pero en secreto… Ser travesti, es ser una muñeca para los hombres que odian a las mujeres”. Cuando pienso en la escritura de Claudia Rodríguez, no puedo separar sus partes. Veo su cuerpo teatralizado, su inteligencia aguda y una gran sensibilidad. Me parece que no es posible pensar en ella sin aceptar sus juegos. En 2+2=22 Claudia escribe: “El otro día me comí a un individuo. Después de torturarlo. Con la plata que le robé me compré tintura pal pelo, un cepillo de dientes y un nuevo libro con otras teorías para ahogar el hambre... mañana martes hay feria”.
Ser cómplice de esos lugares donde se activan las múltiples capas, donde la escritura es una falta que cruza la herida y que sofoca sin más, brutal. Una herida que cruza y nos atraviesa. Cito: “El cirujano me agarró y zurció todo junto, el cartílago, los nervios y la piel de mi nariz. Ahora me río y me duele la cara toda. Tendré que aprender a reír como la “Monalisa”, haciendo una mueca de felicidad. Antes besaba siempre las cicatrices de mis amantes. Ahora, no sé quién besara las mías”.
Y para terminar…
Decir que cuando me invitaron a presentar Dramas Pobres, dudé: me gusta la idea, pensé, pero no tengo teoría en el cuerpo y además conozco poco del mundo travesti. Decir que fue algo difícil trabajar esta presentación, no por tener dificultades para empatizar con el trabajo de Claudia Rodríguez, todo lo contrario, me acoplo a ella desde el mismísimo enunciado.
“Dramas Pobres, es una producción de auto gestión, que desobedece a las omnipresentes industrias culturales… una producción del fracaso, sin editorial”. El problema era que tenía que descartar muchas de las citas de su poética rebelde para no extenderme demasiado. Entonces, decidí hablar de Claudia Rodríguez mujer, militante, escritora, hablar de su actitud, su creatividad, poesía. Mi lugar es desde la complicidad y el afecto. Admiro su inteligencia, su agudeza, así como también siento su cariño.
Monday, July 02, 2012
El cofre, tercera edición por Ceibo Ediciones
Thursday, March 01, 2012
Comentario de Monica Castañeda / Objetos del silencio
Apreciada Eugenia
No hay una forma adecuada de agradecerte tu gentileza y confianza al regalarme una de tus obras, como lo has hecho. Además, regalarme tu escritura y tus libros, lo más intimo de tu expresión.
Yo todavía no encuentro las palabras para contarte porque es tan importante esto. Pero creo, una idea solamente, que el arte es como la vida, la literatura sobre todo, es un instante de intensidad que si se deja ir, no volverá jamas. Y en ese instante sabemos que estamos vivos, que soñamos, que anhelamos, que necesitamos a otros para existir, y que aunque no sabemos por que estamos aquí, ni adonde vamos exactamente, sabemos que cualquier contacto profundo y personal con otro ser, como el que se produce entre Escritor(a)-Lector(a), marca nuevos rumbos en nuestra existencia. Después de leer un libro y conocer un autor presente o lejano, nos convertimos en otros-otras. Como una escultora, con lo que haces, has modificado parte de mi alma. Eso crea un lazo para mi como ser humano, y lectora de tu trabajo, que nunca podré romper.
Te dejo en este apunte, todo mi cariño, respeto y mi emoción por el simple hecho de que estés aquí en este mundo, en este tiempo, y lo que yo pueda sentir al conocerlo.
Mónica C.H.
Tuesday, February 21, 2012
El cofre de Eugenia Prado, Ceibo Ediciones / abril
Thursday, January 26, 2012
buscalibros.cl / desde cualquier parte del mundo
Tuesday, December 06, 2011
Lanzamiento de Dices Miedo de Eugenia Prado Bassi

Dices miedo de Eugenia Prado Bassi, es un ejercicio múltiple del terror como significante que se despliega de manera barroca y suntuosa en el escenario del texto. La escritura se desplaza en diferentes escenas y géneros que poco a poco difuminan sus contornos materiales, dejando entrever de manera elíptica, los diversos planos a partir de los cuales se formula un deseo con su cuota de desquicio, desamparo y placer: el crimen.
El crimen cita la infancia desgarrada, así como atrae la represión y el control punitivo carcelario en la figura castigadora de la médico, que actúa de puente entre la sujeto y su pena, la pena y la muerte, la muerte y el caos. Sujeto que se retira de lo social para formar una cicatriz impensada que atraviesa, de parte a parte, la civilidad estereotipada por el orden burgués.
De esta manera, Dices miedo, cuestiona la capacidad moderna de generar instituciones normalizadoras que ocultan las aristas duras, los tramos sobresaltados, los vértigos voraces, diseminando sus fuerzas hacia márgenes cuya factura múltiple y anómala descarga sus efectos sobre la devoradora y narcotizada ciudad posmoderna.Eugenia Brito,poeta y ensayista.
Wednesday, November 02, 2011
Lanzamiento de CEIBO PRODUCCIONES

Monday, October 10, 2011

Sunday, April 24, 2011
Asedios, Eugenia Prado Bassi
(fragmento novela en construcción, 2011)
audioteca de poesía contemporánea
Friday, April 15, 2011
Obra detallada
1987 “El Cofre” Novela experimental que “atentando contra una escritura/lectura lineal, se burla del estereotipo de los géneros literarios”. Ediciones Caja Negra.
1996 “Cierta femenina oscuridad” Novela dramatúrgica que se interna por una diversidad de territorios lingüísticos donde se ancla obsesivamente lo femenino. El texto se sumerge en la ambivalencia del sujeto mujer contemporáneo. La autora recupera la estructura de tragedia griega, el uso de referentes como la Biblia, el pequeño Larousse Ilustrado y el I Ching, lo que confiere a este libro un carácter experimental. Editorial Cuarto Propio.
1998 “Lóbulo” Novela que desde una trama de voces actúa perturbando la textualidad y necesariamente cuestionando su proceso de lectura en un recorrido transido de erotismo, el texto desenvuelve la imagen metafórica que emana desde el proceso escritural, situada en el cotidiano claustrofóbico de Sofía, construyendo un mundo que se desdibuja por las obsesiones creadas por una voz telefónica desconocida, no solo perturbando la mente femenina, sino que invadiendo todo el espacio narrativo. Editorial Cuarto Propio.
2000 Re-edición de “El cofre” Surada Gestión Gráfica y Editorial, que incorpora el diseño y la gráfica en una re-escritura del texto original.
2003 “Hembros: novela instalación”, luego de cinco años en proceso de escritura, propone la lectura de una novela desde otros soportes, es decir, sacándola del formato convencional de libro. “Hembros” es una instalación escénica plástica, que busca la integración de los oficios, (la literatura, el teatro, la música, el movimiento, el diseño, la plástica, las máquinas audiovisuales y técnicas digitales) explorando las interaccionescon las máquinas tecnológicas actuales, para captar los símbolos y signos de las fuerzas que en un ambiente tecnologizado, codificado, actúan como modelos imprimiéndose en las mentes y los cuerpos hoy. El concepto multimediático ocupa un espacio amplio, abierto, expansivo, que acerca al público a escrituras más experimentales y enigmáticas. La novela, en su exposición cruda y saturada de una nueva humanidad, permite el desarrollo de una propuesta global, completa que involucra varias disciplinas de las artes. Es un proyecto que busca el riesgo en un espacio no determinado por los códigos de lo profesional/comercial y además nuevos lenguajes que amplíen los soportes habituales de las disciplinas en sus formas y contenidos, proporcionándonos la libertad para abordar un trabajo fronterizo, no convencional, que es a su vez el soporte que pide la idea fuerza del proyecto: Un texto que explora un nuevo psiquismo, “post humano”.
2005 “Desórdenes Mentales”, obra de teatro escrita por Eugenia Prado y dirigida por Alejandro Trejo. Estrenada en enero de 2005. La obra transcurre en un sótano clandestino de una clínica psiquiátrica. Los personajes son cuatro mujeres: Julieta, una asesina celotípica, Zoe, presa política torturada, la psiquiatra y su ayudante una celadora, quienes habitan espacios mentales en desorden. Música: Jonh Streeter. Elenco: Chamila Rodríguez, Verónica Santiago, Cecilia Godoy, Annabella Claramunt. Audiovisual: Marcelo Vega. Vestuario: Juana Díaz.
2007 “Objetos del silencio”, secretos de infancia Novela que incluye todas las formas de genero al plasmarse en fragmentos de poesía, documentos, bibliografía, discursos; exigiendo una lectura desde esa de-construcción, para dimensionar la significancia radical y la inscripción estética de la propuesta. En esta novela de víctimas y cómplices los personajes se instalan como resistencia contra el horror de volver a enmudecer. Editorial Cuarto Propio.
Monday, February 28, 2011
Objetos del silencio, secretos sexuales de infancia
EMOOBY (Kindle Edition - Feb. 21, 2011)(fragmento)
Tuesday, February 15, 2011
Imaginarios Culturales para la Izquierda

Comisión Ejecutiva:
Gonzalo Díaz, Nury González, Roxana Pey, Eugenia Prado, Víctor Hugo Robles, Nelly Richard.
Concepto Editorial: Nelly Richard.
Consejo Editorial:
Ignacio Agüero, Alfredo Castro, Claudio De Negri, Diamela Eltit, Paz Errázuriz, Galería Metropolitana, Tomás Moulian, Kemy Oyarzún, Faride Zerán.
Imaginarios Culturales para la Izquierda
Monday, February 14, 2011
Imaginarios Culturales para la Izquierda como lugar y como pertenencia
Se ha instalado una polémica, lo que es una buena señal. No se trata de hacer bromas, ni de ser livianos para no aburrir. El asunto es como salir de lo personal y no perderse en las pequeñas anécdotas para que la circulación de ideas sea productiva, recoja la incomodidad, la molestia, el tedio frente a lo que se vive a diario.
Gumucio en su artículo no descalifica a un pequeño grupo de personas provenientes de un mismo lugar, sino que ataca directo las ideas, demandas y reflexiones de 125 personas, que desde la diversidad de sus saberes, oficios, géneros, edades, identificaciones, hacen sus aportes –creativos y reflexivos- simplemente porque se sintieron interpelados a participar de este proyecto, que puede ser incómodo para algunos, pero que es capaz de entrecruzar hablas que no tienen nada en común más que imaginar una izquierda actual, posible, inclusiva, que reconoce su malestar.
Imaginarios Culturales para la Izquierda busca desde la emergencia, expandir registros, plantear escenarios donde se desplieguen verdaderos riesgos de pensar algo distinto; donde caben el no saber, el equivocarse, porque es desde las palabras, el lenguaje, las subjetividades que se organiza el mundo, lo político, lo económico, lo social. Personalmente recojo el gesto como posibilidad de aprendizaje, de construcción de tejido, de masa crítica y a la vez como un espacio de pertenencia.
Hablar, por ejemplo, de las injusticias y sufrimientos derivados de esta forma extrema de capitalismo en el Chile Neoliberal, de cómo nos relacionamos con lo HIPER que acumula poder como nunca antes para los grandes grupos económicos (Hidroaysén), o de los accesos discriminatorios asociados a la salud y la educación. Cómo nos defendemos del miedo, la inestabilidad, la falta de horizonte y la enfermedad mental (un 35% de la población en Chile presenta y/o ha tenido un desorden mental, es decir, una de cada tres personas sufre algún trastorno psiquiátrico). Cómo las personas, el pueblo, la gente puede oponerse a la fuerza de máquinas enormes, trabajos de mala calidad, bancos, casas comerciales, cadenas de farmacias, que se nutren de nuestros miedos a la pobreza, la enfermedad, los imprevistos, condenándonos a vidas insatisfactorias.
Imaginarios Culturales para la Izquierda, como en un puzzle, suma piezas, políticas y micropolíticas, como fragmentos de una realidad que habita la insatisfacción. Que no hable de tecnologías y comunicaciones, es simplemente porque estamos insertos en ellas, y porque son las herramientas que hicieron posibles los cruces de la Separata.
Eugenia Prado, febrero de 2011.
Monday, January 31, 2011
Imaginarios Culturales para la Izquierda
SOBREVIVENCIA. En Septiembre de 2010, desde la cárcel de menores de Chol Chol, Luis Marileo Cariqueo relata el gran montaje en que se le acusa de terrorista, siendo detenido desde hace más de siete meses, lejos de su familia y sus estudios. –“Nosotros no hemos ejercido violencia ni hemos fundado el terror —dice—, no cargamos con ninguna muerte”. Veo en ese niño mapuche encarcelado a otros niños y niñas, algunos muy pequeños, creciendo víctimas de la injusticia y bajo la violencia del Estado chileno que tortura, castiga y los condena. Se instala la amenaza. Máquinas infernales ocupan su paisaje. Veo un pueblo acorralado por la fuerza en un territorio acordonado por un paisaje artificial, donde los bosques no dan vida sino la quitan. Plantaciones de Pinos y Eucaliptus se chupan el agua porque priman los intereses del dinero. La tierra está seca –dicen– nos vamos quedando cada día más pobres. Se vive en condiciones esenciales del maltrato, toda la brutalidad sobre sus cuerpos discriminados, sin valor comercial en una tierra de blancos. Veo largas caminatas por la sobrevivencia, niños y mujeres acarrear el agua que escasea y pesa. Sin agua no hay alimentos, no hay higiene, no hay salud. Escucho la voz de gente que sufre, perseguida, despojada, humillada, un pueblo de niños con miedo y de mujeres tristes que se oponen como pueden contra la crueldad del que allana y a punta de fusiles destruye sus hogares, buscando hombres, pateando puertas, rompiendo cosas. Los veo resistir contra la fuerza de los poderosos y su arrogancia, contra el terror del blanco que arrasa y niega la vida, porque no logra desarticular sus pensamientos ni quebrar su resistencia. Algunos simplemente se suicidan porque no hay como soportar tanta miseria y humillación. Aun contra todo eso, los veo resistir contra un poder que violenta y arrasa, porque las voces de sus antepasados permanecen intactas sobre la tierra; son el pueblo, son su lucha. En noviembre de 2010, cuando se cumplen 8 años del asesinato de un niño mapuche en manos de Carabineros de Chile, Luis Marileo Cariqueo exige justicia –“No creo ser un peligro para la sociedad, considero que soy un niño igual que todos los que vivimos en comunidad, junto a su familia, luchando día a día por un futuro mejor”, –dice.
Eugenia Prado, escritora.
Monday, December 27, 2010
Thursday, September 23, 2010
Monday, August 09, 2010
Carta de Las escritoras, escritores y artistas al Ministro Cruz Coke en repudio a los dichos de la Secretaria Ejecutiva del Fondo del Libro









